Publicidad:
La Coctelera

Te reclamo desde esta mi siempre nada...

Cynthia | 7, jul

Vigilias amargas
donde Jesús trémolo
se fue tras sus llagas proféticas
y se olvido de mí.
A la libertad sintética
de esta nada: te reclamo,
sin tregua,
sin mortaja...
a tu vasallaje,
a tu caridad,
a la carcajada bestial
de esta realidad ojerosa
que no me invita a una plegaria
ni me anuncia una nueva mañana.
Te reclamó sí,
con el único pretexto de no poder
dejar de amarte, vida.

Marioneta de la memoria

Cynthia | 3, jul

Eclipsado el vuelo,
las caricias cayeron yertas,
las palabras fueron piedras,
granizos que anticiparon el invierno.
Arlequines lloran su suerte,
Minotauros no encuentran la salida
y en el recóndito laberinto interno
compareció el olvido junto con el hielo.
Un Icaro iluso junta sus alas,
mientras Ulises deja que las sirenas lo seduzcan
Ya no más palabras,
ni caricias profanas,
solo besos dibujados en el aire
que en insipiente espiral caen al abismo
oscuro de la siempre nada.
No más alusiones ni omisiones,
tan solo una hoja
conjurando al tiempo
para que al igual que tú
pierda la memoria
y se vuelvan naufragio todas esas horas
y pueda por fin,
sin penas y sin glorias,
curar la herida que un sueño
dejo en mi memoria.

.
_________________
Este poema, está registrado y protegido por la ley de propiedad intelectual (licencia C.C) y el código penal vigente. Puede ser reproducido siempre que acrediten mi autoría
No puede ser usado por medios virtuales o materiales cuyo propósito sea ofensivo.
Cordialmente Cynthia Harte

Cuando no entiendo...

Cynthia | 3, jul

Hoy no tengo imagen...se ha perdido en uno de mis tantos laberintos de espejos rotos

Cuando todo esta así
lento,
silenciosamente ausente.
Cuando el tiempo se aferra
a las manecillas de un reloj
y todo parece pasar fuera de mí...
no entiendo.
Absorta en respuestas,
en palabras absurdas
en horas que no quiero
me quedo así...
vacía y sola.
esperando...un no sé de aire,
inventando un por que, un como
o un quizás que me devuelva un brillo,
fugaz estrella
que surque este cielo de invierno.
Cunado todo se detiene y no lo entiendo,
manoteo este aire,
este desencanto...esta nada,
que agranda las distancias
y me quedo así...
buscando en donde fallo mi mano,
en donde mi boca negó el beso,
o cuando entré en el desatino
de amarte tanto.

Pero miro la hoja,
miro el pecho que tiembla con tu nombre
y no entiendo....
y me duele hasta esta noche.